Violencia indignante

Posted on 17 junio, 2011

1


Corren tiempos revueltos. Un sector enorme de la sociedad mundial vive cabreada e indignada. Personas llenas hasta arriba de motivos para decir basta, a tan una gota de desbordarse como un vaso lleno. Sin embargo, existen diferentes formas de encauzar las quejas y el malestar.

En España  estamos viviendo una situación histórica a nivel político con el movimiento #15M.  Unas protestas ciudadanas respetables, necesarias y bien encauzadas… hasta que unos pocos han decidido salpicarlas de violencia injustificable. Exaltados que no representan a una mayoría pero ensucian la imagen del colectivo.

A nivel deportivo (y perdón por la frívola comparación) tambien anda el ambiente bastante caldeado. Mientras unos protestan con fe inquebrantable contra unas directivas caducas no renovando sus abonos y “renunciando” a su equipo de toda la vida, otros la emprenden a pedradas contra el autobús rival y convierten el estadio en una pequeña batalla campal, policia incluida.

Los aficionados más radicales del Granada y del Elche ya la tuvieron en la penúltima jornada de Liga y han vuelto a repetir en el playoff por el ascenso. Unos disturbios que empañan la imagen del deporte español, aunque  todavía están lejos de los incidentes como los vividos en Canada tras la derrota de los Vancouver Canucks en la final a siete partidos de la NHL frente a los Boston Bruins.

Las fotos de la locura que se desató en las calles de la ciudad por una derrota son casi apocalípticas. En el blog de Tijana Martin hay una buena selección de ellas que ponen los pelos de punta, pero yo me quedo con esta otra. La mejor representación del “haz el amor y no la guerra”.

Una pareja se besa ajena a los disturbios en Vancouver

Alberto Ortega

Anuncios
Posted in: Otros deportes, Video