“Nueves” a precio de saldo

Posted on 2 febrero, 2011

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Fernando Torres, 58 kilos. Andy Carroll, 40 millones. Esos han sido los precios en el mercado de los dos principales fichajes del mercado de invierno. Dos delanteros “made in Premier”, cuyos traspasos han copado la actualidad futbolística de los últimos días. ¿Muy caros? Algunos dicen que sí, otros opinan que no. Lo único que queda claro es que desde el 31 de enero sus “nueves” se venden a precio de saldo.

Las páginas webs del Liverpool y el Newcastle, respectivamente, ya no ofrecen sus camisetas y en las tiendas oficiales imagino que ya no las venderán al gran público. Pero, ¿qué hacer con todo ese stock que tenían almacenado? ¿se puede quitar fácilmente la serigrafía y volver a imprimirlas? No lo sé. Tras el “trueque” Eto’oIbrahimovic el Barça en su día siguió vendiendo la camiseta del camerunés… a mitad de precio [Video]. Al año siguiente la situación se repitió con la marcha de Zlatan.

Sin embargo, en las tiendas de réplicas y mercadillos, auténticos termómetros de la popularidad de un jugador, la cosa es diferente. Las elásticas están compradas a un mayorista y toca amortizarlas a toda costa. El que escribe este blog ha visto algunas “rarezas” a precios irrisorios: el 21 de Giovinco con el Empoli, el 11 de Amauri con el Palermo y el 22 de Borriello con el Genoa, a ¡¡dos euros!! cada una.

El traspaso de Kaká al Madrid hizo que sus camisetas del Milan se rebajasen de 10-15 euros, según la pericia regateadora del comprador, a tan sólo siete (de precio de “salida”). Y lo mismo ocurrió con la azzurra de tres estrellas en el pecho tras el Mundial de Alemania 2006.

Pero no hace falta que un jugador cambie de equipo y traicione unos colores. Basta con que se cambie el número. Cuando CR9 se convirtió en CR7 hubo miles de camisetas que se quedaron obsoletas de un día para otro. De hecho, en las gradas del Bernabeu pueden verse todavía cada domingo a cientos de madridistas con el 9 de Ronaldo a la espalda, resignados y con 80 eurazos menos en sus bolsillos. Aunque esto no sólo pasa en el fútbol. Y si no que se lo digan a todos los propietarios de una amarilla con tirantes de los Lakers y el 8 de Kobe Bryant por delante y por detrás.

El problema es que nadie sabe la fecha de caducidad de una camiseta. Puedes lucirla con orgullo durante años (el 10 inmortal de Del Piero o el 7 mítico de Raúl) o puedes guardarla en un cajón para siempre en apenas un mes. Conozco a una persona con el 20 que el Kun Agüero lució en su primera pretemporada antes de la marcha de Kezman. Mala pata.

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Posted in: Curiosidades, Fútbol